sábado, 21 de octubre de 2006

Picnic


El puente te siente, tu brillo está latente.
Merendemos al lado del río, vacunemosnos por si hace frío.
Un poco de leche de vaca, un poco de azúcar blanca.
Hoy te noto un poco más flaca, ¿será que el tiempo en tu cintura hace palanca?
Una cucharadita, dos cucharaditas. Una miradita, dos miraditas. Y a cobrar.
Que a vos no se te hace difícil pagar.
Por tanto amor, tanto desprecio.
Dolor por dolor no tiene precio.
Pero decilo en silencio, si te gusta que te siga como la muerte a la vida.
Yo sobre mi espalda llevo una pesada viga.
Y no existe obstáculo que mi búsqueda impida.
Pero mi amor se vuelve dolor cuando te encuentro.
Yo voy bien por los costados, me hundo en el centro.
Una teta, una carpeta, de cerca todo es igual.
Me aburren tantos olores y me aburre tanta verdad.
Verruga, viruta y virulana, todo está en su lugar.
Y vos siempre estás tan sana.
Y yo siempre estoy por acabar.

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