
Hay viene la mala nueva Doña Cándida Depresión,
patas cortas, tristeza larga y un enorme lunar en el corazón.
Va cantando una lágrima y llorando una canción.
Se tiñe la esperanza de negro y el negro le da la razón.
"Negra yo sin vos me mato y con vos también."
"Negro yo a vos me ato y si no me matás vos yo te mato."
Para qué seguir siguiendote si al final sigo sin conseguir nada.
Para qué calentarme por tus ojos rojos si tu mirada está helada.
Quien quiere besar a esta vieja quiere besar una herida.
Y quien besa esta herida se gana una herida vendada.
Hay viene la mala nueva Doña Cándida Depresión.
Con los hombros hundidos de tanto sostener el bajón.
Con la pena al frente, con la frente que apenas se ve.
Ella lleva la noche en los ojos y un eclipse de luna en el corazón.
Mirá cómo el suelo se va abriendo y va evitando sus pisadas.
Mirá cómo sus pies se vuelven contra sus pies y sus manos terminan embarradas.
No existe arena que no se haga mar,
no hay fruta seca que no se moje en su pasar.
Llora la vida, llora la muerte y llora mi llanto que no es llanto barato.
Llora mi pena, la de adentro y la de afuera.
Llora el viento que ahora es una tormenta de desazón.
Se hace negra la naranja y transparente la pera.
Se hace pis la tortuga, se inunda caparazón.










