miércoles, 29 de noviembre de 2006

Mosquito I

Mosquito desfachatao!! Vigilante irreverente,
vas a sangrar mi sangre cuando te aplaste con mi frente.
Insecto demoníaco que no entra en razón,
ventrílocuo zumbante sin piel ni corazón,
que se roba el mio, que quiere sacarme el rojo de mi cuerpo, que se embotella el tinto de mis venas,
que ni ríe ni pena, que se emborracha con mis glóbulos
con desidia y con tezón. Mosquito bicho botón.
Espantasueños, espantapájaros, es para tanto carajo!
Cómo puede tener tanto hambre algo tan pequeño?
Espantacama dije? Espantasexo! Y ahí se me frunció el
ceño señalando la seña del as de basto para señalar
al intruso con mi garrote y terminar la desdicha de mi bien. Y de mi mal batacazo el infame escapó, y ahora soy una nube flotando paciente hacia el sol, tratando de que la luz me ayude a encontrarlo, a rodearlo, a enfocarlo, y a decidir el lugar donde quedará una mancha de mi sangre en el paredón.

"Mosquito ladrón, hijo de tábano cagón (RIP)".

viernes, 24 de noviembre de 2006

Juego de Caballeros

El Senador cena esta noche con Doña Azucena Clorofila Almibarada de Rada, dama de todas las épocas y elegancia distintiva infinita, como la casi extrema solidaridad de nuestro más que honorable y distinguido hacedor público Don Manuel De Rosas Servidas Enelano, Senador de la República, hombres de leyes legislar y de armas llevar, fustigante emblema onírico de sus jóvenes entusiastas seguidores, que irónica aunque respetuosamente apodan a su idílico maestro como "El Caracol", a causa de su babeante paladar y su zigzagueante andar. Luego de la fastuosa y empalagosa cena, los caballeros se retiran al salón exclusivo de hombres venir, donde desarrollan sus menesteres a través de diversas y motivantes prácticas de juegos recreativos optativamente de apuestas permitidas o no, mientras un "¡¡Saltó la banca!!" se escucha en los pasadizos secretos de Buenos Aires cuando en la mesa se canta una "¡¡Flor!!".