
Justo banana no. Manzana tricolor, naranjas bien naranjas, peras cocidas al sol
o fresas arrancadas de tu corazón. Algodón seco sobre mis ojos y dos labios blandos
y húmedos sobre mi boca. Medio melón escrito en cada una de mis mejillas
y jugo de ciruela jugosa jugando sobre mi pelo, enrojeciendo mis senes,
salpicando tus senos, creando chispas mojadas encendidas por el sol.
O un durazno vacío, sin carozo y sin dolor. O cualquier cosa dulce. O tu piel.
Pero banana no, justo banana no. Pasó tan cerca tu amor, que podría haber sido mio.
Pero lo vi, lo olí y casi lo tomé. Pero se fue. Salió sin llegar a entrar porque nunca lo invité a pasar.
Hoy helado de banana no, hoy tomo vino.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario